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11/02/2026 11:12 • Salud
Durante la Conferencia Internacional sobre Accidentes Cerebrovasculares de la American Stroke Association (ASA), celebrada en Nueva Orleans, EE.?UU., se presentaron los resultados preliminares de una investigación que ha creado una herramienta de predicción de demencia tras un accidente cerebrovascular (ACV).
El equipo liderado por el neurólogo Raed A. Joundi revisó las historias clínicas de casi 50?000 adultos hospitalizados por ACV entre 2002 y 2013, con una edad media de 70 años. De esa cohorte, se seleccionaron aproximadamente 24?000 pacientes para la puntuación de riesgo, de los cuales casi el 90?% habían sufrido un ACV isquémico.
Todos los participantes fueron dados de alta sin diagnóstico de demencia y fueron seguidos hasta marzo de 2024, lo que equivale a un promedio de 7,5 años de observación. La nueva calculadora estimó el riesgo de demencia a 1, 5 y 10 años después del ACV. Los hallazgos principales fueron:
Los autores describen una "excelente concordancia" entre las predicciones de la herramienta y los resultados reales, lo que sugiere que podría servir para identificar poblaciones objetivo en ensayos de intervenciones dirigidas a reducir la demencia. El propio Joundi subrayó que, a largo plazo, la demencia es más frecuente que un ACV recurrente, por lo que la detección temprana es crucial.
El neurólogo argentino Luciano Sposato, director del Programa de Enfermedades Cerebrovasculares del London Health Sciences Centre (Ontario, Canadá), señaló que la relación ACV?demencia es bien conocida, pero el público general no la percibe con claridad. Comentó que la enfermedad cerebrovascular, inclusive los infartos silentes, constituye una causa importante de demencia.
El estudio refuerza la evidencia de que un estilo de vida saludable (alimentación equilibrada, ejercicio regular, control de presión arterial, glucemia y colesterol, no fumar y limitar el alcohol) reduce el riesgo vascular y, de forma indirecta, el riesgo de demencia. En Ontario, la implementación de un programa de prevención de ACV mostró una disminución posterior del riesgo de demencia.
Esta calculadora representa un avance significativo para anticipar la aparición de demencia tras un ACV y orientar tanto la atención clínica como la investigación. Aunque no sustituye a las decisiones terapéuticas, permite focalizar recursos en pacientes con mayor vulnerabilidad.
Fuente: Clarín – Buena Vida