El nutricionista Luke Hanna reveló para The Independent los hábitos más comunes que frenan la pérdida de grasa. Desde metas irreales hasta demonizar alimentos, estas son las claves para lograr resultados sostenibles y saludables basados en evidencia científica.
La ciencia detrás de la pérdida de grasa sostenible
En un mundo saturado de dietas milagrosas y promesas vacías, el nutricionista británico
Luke Hanna despejó el camino hacia una transformación real. Graduado en Ciencias del Deporte y con amplia trayectoria como entrenador personal, Hanna compartió con
The Independent un análisis basado en evidencia científica sobre los errores más frecuentes que impiden alcanzar los objetivos de pérdida de grasa.
1. El obstáculo de las metas irreales
El primer gran error identificado por el especialista es la tendencia a establecer objetivos demasiado ambiciosos.
"Muchos de mis nuevos clientes son demasiado ambiciosos y eso suele desmotivar cuando los resultados no llegan rápido", explicó Hanna.
La solución propuesta es apostar por cambios graduales y medibles. Ejemplos concretos incluyen:
- Sumar dos porciones semanales de pescado graso
- Aumentar el consumo diario de fibra en 10 gramos
- Añadir 20 gramos de proteína al día
Estos pequeños ajustes
"marcan la diferencia con el tiempo" al acumularse y facilitar la adherencia a largo plazo.
2. El peligro de las dietas restrictivas de moda
Hanna advierte especialmente contra regímenes extremos como la
dieta carnívora, que excluye casi todos los alimentos excepto productos animales. Según el experto,
"es una receta para el desastre a largo plazo".
Si bien eliminar productos ultraprocesados puede traer beneficios puntuales, estas dietas restringen nutrientes esenciales presentes en granos integrales, frutas y verduras. Además, el exceso de grasas saturadas favorece la acumulación de grasa visceral y eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
3. Menos del 1% sigue las recomendaciones básicas
Un dato revelador:
menos del uno por ciento de los británicos sigue las guías oficiales sobre dieta saludable del
NHS (el sistema de salud pública del Reino Unido). Hanna detecta que muchas personas ignoran las recomendaciones básicas porque las perciben como poco novedosas.
El especialista sugiere como primer paso
llevar un registro alimentario durante una semana, no para contar calorías, sino para identificar patrones y áreas de mejora. Este ejercicio genera conciencia sobre el consumo real y facilita cambios sostenibles.
4. La trampa de clasificar alimentos como "buenos" o "malos"
La tendencia a etiquetar alimentos de manera binaria genera consecuencias negativas en la relación con la comida. Hanna explica que muchas personas sienten culpa al consumir algo fuera de lo planificado, lo que
fomenta ciclos de restricción y atracones.
"Etiquetar los alimentos así solo empeora la relación con la comida", afirma el especialista, quien recomienda adoptar una postura flexible que permita el disfrute ocasional sin caer en juicios constantes.
5. Salud general versus obsesión con la grasa
Centrar todos los esfuerzos exclusivamente en reducir grasa corporal puede ser contraproducente. Hanna destaca que la
capacidad cardiorrespiratoria es un predictor relevante de salud a largo plazo, según una revisión publicada en el
British Journal of Sports Medicine.
La actividad física regular proporciona beneficios sustanciales, incluso si la reducción de peso es modesta o secundaria. El enfoque debe estar en la
mejora del estado físico general, no solo en la balanza.
6. No todos los procesados son iguales
Hanna hace una distinción crucial entre:
- Ultraprocesados: sodas azucaradas, embutidos (evitar)
- Procesados saludables: yogures, panes integrales (pueden aportar nutrientes valiosos)
Un análisis publicado por
The Lancet confirma que ciertos procesados presentan efectos neutros o incluso positivos sobre la salud cardiovascular. El experto aconseja construir una dieta variada y flexible.
Recomendaciones finales para el éxito
Para quienes buscan resultados duraderos, Luke Hanna resume su filosofía:
"Añadir calidad nutricional y mantener flexibilidad es preferible a buscar fórmulas mágicas".
Las claves del éxito son:
- Avanzar con metas alcanzables
- Priorizar una dieta variada basada en alimentos integrales
- Cuidar la relación emocional con la comida
- Enfocarse en el estado físico general
Fuente original:
Infobae, basado en declaraciones a
The Independent.