Especialistas advierten que el prurito persistente podría ser el primer indicio de afecciones graves como trastornos renales, hepáticos o neurológicos. Aprende a identificar las señales de alarma y cuándo consultar a un médico.
¿Qué es el prurito y por qué no debe ignorarse?
El
prurito, comúnmente conocido como picazón o comezón, se define como una molestia en la piel que provoca el deseo urgente de rascarse. Según publicaciones especializadas como
Sport Life y
PubMed, esta sensación incómoda representa uno de los motivos más frecuentes de consulta médica.
Si bien la
sequedad de la piel y factores externos suelen estar detrás de muchos casos, la percepción del picor es el resultado de un entramado complejo que involucra
vías nerviosas, mediadores periféricos y centrales, y áreas cerebrales específicas.
Cuando la picazón va más allá de la piel
No todos los casos de prurito implican directamente un problema dermatológico. Los especialistas distinguen entre:
- Lesiones cutáneas primarias: propias de enfermedades de la piel como dermatitis atópica, urticaria o psoriasis.
- Lesiones secundarias: resultantes del rascado sobre piel previamente sana, lo que podría indicar una causa sistémica.
La
Academia Española de Dermatología y Venereología insiste en que el picor sin acompañamiento de manifestaciones cutáneas debe evaluarse minuciosamente, pues podría estar enmascarando problemas graves de otro origen.
Causas sistémicas: el cuerpo envía señales de alerta
Diversos órganos internos pueden estar relacionados con el comezón cuando no existe una causa dermatológica clara. Según las fuentes consultadas, las principales causas sistémicas incluyen:
1. Insuficiencia renal crónica
Representa una de las causas más frecuentes de picor sin origen dermatológico. Los pacientes con enfermedad renal avanzada pueden experimentar prurito uremico debido a la acumulación de toxinas en la sangre.
2. Enfermedades hepáticas
Incluyendo
colestasis (interrupción del flujo biliar) y
cirrosis biliar primaria. El picor en estos casos suele ser intenso y puede aparecer antes de otros síntomas.
3. Trastornos endocrinos
Especialmente las
enfermedades tiroideas y la
diabetes. Los desequilibrios hormonales pueden alterar la piel y generar sensaciones de picor.
4. Cánceres hematológicos
Los
linfomas y otros cánceres hematológicos, así como algunos
tumores neuroendocrinos como los carcinoides, pueden manifestarse inicialmente con prurito.
5. Medicamentos
El empleo prolongado de ciertos fármacos —
antibióticos, antihipertensivos, antidepresivos— puede desencadenar picor incluso en ausencia de alteraciones visibles en la piel.
El componente neurológico y psicológico
El sistema nervioso juega un papel fundamental en el desarrollo del prurito. Según
PubMed, trastornos del sistema nervioso pueden causar picor aun sin daño dermatológico previo.
Condiciones neurológicas relacionadas:
- Esclerosis múltiple
- Tumores cerebrales
- Accidentes cerebrovasculares
- Neuropatías periféricas
Condiciones psiquiátricas asociadas:
- Depresión
- Trastornos obsesivo-compulsivos
- Delirio de parasitosis: donde la persona está convencida de tener la piel infestada por parásitos sin evidencia objetiva.
El rol del estrés
El picor relacionado con el estrés es habitual, sobre todo en
mujeres de 15 a 40 años de edad. Se vincula a procesos fisiológicos como cambios en el flujo sanguíneo, aumento de la temperatura cutánea y sudoración, lo que lleva a una mayor liberación de histamina.
El círculo vicioso del prurito crónico
El impacto del prurito sostenido afecta significativamente la calidad de vida:
- El picor genera ansiedad y estrés
- La ansiedad agrava la sensación de picor
- Se refuerza el ciclo de rascado
- Se altera el sueño y la productividad diaria
- Puede afectar la salud mental del paciente
Diagnóstico: un proceso que requiere paciencia
El diagnóstico del prurito sin causa cutánea evidente exige una evaluación detallada que incluye:
- Historia clínica completa
- Examen físico exhaustivo
- Análisis de laboratorio: función renal, hepática, tiroidea
- Estudios de imagen cuando sea necesario
El proceso suele ser prolongado y requiere un enfoque riguroso por parte del equipo médico.
Opciones de tratamiento disponibles
La variedad de opciones con respaldo científico aún es limitada, pero incluye:
| Tipo de tratamiento | Indicación |
| Antihistamínicos orales | Casos con afectación cutánea |
| Fototerapia UV | Prurito moderado a severo |
| Antiepilépticos | Origen neurológico central |
| Antidepresivos | Componente psicológico asociado |
¿Cuándo consultar al médico?
Se recomienda buscar atención médica si el prurito:
- Persiste por más de dos semanas sin causa aparente
- Es intenso e interfiere con el sueño o actividades diarias
- Aparece súbitamente sin historia de problemas cutáneos
- Se acompaña de otros síntomas como pérdida de peso, fiebre o fatiga
- No mejora con tratamientos tópicos convencionales
Conclusión
Detectar el picor como posible manifestación de enfermedades internas ayuda a perfeccionar los diagnósticos y ajustar el abordaje médico. Siempre debe evaluarse en conjunto con otros síntomas y hallazgos clínicos, ya que forma parte de un cuadro más amplio que los profesionales deben considerar para el bienestar integral de los pacientes.
Fuente: Infobae - Sport Life y PubMed