19/02/2026 23:30 • Internacionales
Tamara Mulley, de 29 años, padecía dolores desde la adolescencia que atribuía al ejercicio. Tras casi diez meses de espera para ver a un especialista, descubrió que tenía un cáncer poco frecuente en estadio 4. Su caso evidencia la importancia del diagnóstico temprano y el acceso a la salud.
Un dolor que se ignoró durante años
Tamara Mulley, una joven británica de 29 años, convivió con dolores en la cadera desde los 16 años. Como muchas personas activas, siempre creyó que esas molestias eran consecuencia natural del ejercicio físico y no le dio mayor importancia. Sin embargo, lo que parecía una incomodidad menor resultó ser algo mucho más grave.
A los
27 años, la situación cambió drásticamente. Comenzó a experimentar una inflamación abdominal persistente que no desaparecía, lo que la impulsó a buscar ayuda médica. En su primera consulta, los médicos mencionaron la posibilidad de
endometriosis y la derivaron al servicio de ginecología.
La larga espera del sistema de salud
Lo que debería haber sido un trámite rutinario se convirtió en una pesadilla burocrática. Tamara tuvo que esperar
casi diez meses para conseguir un turno con un especialista. Durante ese tiempo, los síntomas no hicieron más que empeorar.
El dolor comenzó a interferir con su vida diaria: le costaba permanecer de pie en su trabajo y necesitaba sentarse con frecuencia. La situación se volvió crítica cuando empezó a tener
dificultades para respirar, lo que la llevó a acudir a la guardia hospitalaria.
El diagnóstico que cambió todo
En la guardia le realizaron una radiografía que reveló una anomalía, seguida de una tomografía computarizada para profundizar los estudios. Pocos días después fue derivada al
Guy's Hospital Cancer Centre en Londres.
El
23 de diciembre de 2023, Tamara recibió la confirmación médica: padecía
colangiocarcinoma en estadio 4, un tipo de cáncer poco frecuente de las vías biliares. La enfermedad ya se había extendido a múltiples partes de su cuerpo: cadera, columna, clavícula, pulmones e hígado.
¿Qué es el colangiocarcinoma?
El colangiocarcinoma, también conocido como cáncer de vías biliares, es una neoplasia rara que se desarrolla en los conductos biliares, encargados de transportar la bilis desde el hígado hasta el intestino delgado. Se considera una enfermedad de
diagnóstico complejo porque sus síntomas suelen ser inespecíficos y pueden confundirse con otras afecciones.
Algunos de sus síntomas incluyen:
- Dolor abdominal, especialmente en la zona superior derecha
- Ictericia (coloración amarillenta de piel y ojos)
- Pérdida de peso inexplicada
- Fatiga persistente
- Picazón en la piel
Una lucha ejemplar
A pesar del pronóstico inicial poco favorable, Tamara comenzó un tratamiento combinado de
inmunoterapia y quimioterapia. Su respuesta fue mejor de lo esperado: logró completar más ciclos de tratamiento de los previstos originalmente.
Actualmente, la joven continúa su proceso de recuperación y se ha convertido en una activa defensora del acceso al diagnóstico temprano. Participa en campañas de concientización a través de organizaciones dedicadas a esta enfermedad.
"Quiero que nadie más reciba una sentencia de muerte al momento del diagnóstico, sino que tenga acceso al tratamiento adecuado y a tiempo", expresó Tamara en declaraciones recogidas por medios británicos.
La importancia de escuchar al cuerpo
Este caso resalta la necesidad de no minimizar los síntomas persistentes y la importancia de los sistemas de salud que permitan accesos rápidos a estudios especializados. La detección temprana puede marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso y uno que enfrenta obstáculos adicionales.
Fuente: TN - Todo Noticias