01/04/2026 17:23 - Economia
El 1 de abril de 2026 marcó un antes y un después para el mercado automotor argentino: se eliminó definitivamente el impuesto interno a los autos suntuosos, un tributo que durante 12 años generó distorsiones significativas en los precios de los vehículos cero kilómetro.
El tributo, que se convirtió en el famoso “impuesto al lujo” a finales de 2013, establecía dos escalas: una del 20% para los modelos más accesibles y otra del 35% para los más costosos. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) actualizaba trimestralmente los precios de referencia, lo que generaba que muchos modelos quedaran atrapados en un ciclo de ajustes permanentes.
El impuesto se calculaba sobre su propio valor, lo que generaba tasas efectivas aún más altas: 25% y 53,85% respectivamente, encareciendo artificialmente los precios finales.
En febrero de 2025, el gobierno suspendió la aplicación de la escala 1 y redujo la escala 2 al 18%, permitiendo que los modelos de gama media quedaran fuera del gravamen. Finalmente, en febrero de 2026, se incluyó la derogación completa dentro del proyecto de Reforma Laboral aprobado por el Congreso.
La reglamentación establecía que la medida entraría en vigor el primer día hábil del mes siguiente a la promulgación, por lo que recién el 1 de abril de 2026 se hizo efectiva.
Las automotrices anticiparon la medida en marzo, cerrando operaciones con los nuevos precios. Los descuentos varían según la marca y el modelo, con reducciones que alcanzan hasta el 27,7%:
La eliminación del impuesto permite una normalización del mercado automotor. Durante los años de vigencia del tributo, muchos modelos dejaron de comercializarse y las pick-ups medianas -que estaban exentas- ocuparon el lugar de autos y SUV que quedaron fuera del mercado por el gravamen.
Además, se elimina la distorsión de precios artificiales: anteriormente, las marcas mantenían precios ficticios para no superar los umbrales de categorización, lo que generaba una brecha entre el precio de lista y el precio de transacción real.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones