17/06/2026 07:54 - Salud
Persona mayor activa y sonriente realizando ejercicio al aire libre en un parque, con un fondo luminoso y natural que transmite vitalidad y bienestar.
El médico neurólogo Conrado Estol sostuvo que la sociedad atraviesa un cambio histórico en la expectativa de vida humana, donde el foco debe trasladarse de la mera duración de los años a la calidad con la que se transitan. En diálogo con LA NACIÓN, el especialista explicó que los jóvenes y los adultos menores de 50 años deben adoptar una mentalidad preventiva, ya que alcanzar los 90 o 100 años en plenitud física y cognitiva es una posibilidad real si se cumplen ciertos pilares de bienestar desde etapas tempranas.
"¿Qué importa el número que corresponde a tu edad cronológica? Hay gente de 30 que podría decir que es vieja, como usando términos antiguos", cuestionó Estol, quien abogó por abandonar el concepto tradicional de vejez.
Gestionar las emociones y las situaciones estresantes es fundamental para preservar la salud mental y física.
Las relaciones interpersonales activas y significativas son un pilar del bienestar emocional.
El descanso adecuado es esencial para la reparación celular y la consolidación de la memoria.
Eliminar el tabaco es uno de los cambios más impactantes para mejorar la expectativa y calidad de vida.
El consumo responsable o la abstención protegen el cerebro y otros órganos vitales.
Una dieta equilibrada aporta los nutrientes necesarios para el funcionamiento óptimo del organismo.
La actividad física regular es clave para mantener la movilidad, la fuerza y la salud cardiovascular.
El experto advierte que actualmente dos tercios de las personas transitan sus últimos diez años de vida en condiciones de salud deficientes, lo que él define como "la década perdida". "Dos tercios de las personas llegan y pasan sus últimos 10 años de vida en mal o muy mal estado de salud", detalló Estol citando la realidad observada en consultorio.
Para revertir esta situación, el neurólogo resaltó que la clave para una longevidad plena no reside en soluciones mágicas, sino en la adopción sistemática de los siete pilares de hábitos saludables.
"Para mantener la mente activa a los 80 hay que hacer lo mismo que a los 40: mantener el optimismo, tener una visión positiva y un propósito de vida", explicó Estol.
Ante cualquier duda o falla de memoria, es fundamental la consulta temprana con profesionales, tal como se hace en otros aspectos de la salud. "No solo hay que hacer los deberes con estos hábitos de vida sana que dije, sino que hay que tener un acompañamiento profesional. Solo es muy difícil", resaltó.
En otra nota publicada el 15 de junio de 2026, el mismo especialista enfatizó sobre el manejo de la salud mental: "Si no se logra controlar la ansiedad con hábitos, hay que consultar a un profesional; a la medicación bien indicada no hay que tenerle miedo".
La medicina de precisión permitirá un acompañamiento individualizado a lo largo de las décadas, adaptando las recomendaciones a cada persona.
Estol advirtió contra el estigma de la jubilación temprana y la pasividad. Contrario a la creencia popular, señaló que la mayor parte de los negocios exitosos son iniciados por personas mayores de 60 años.
"No tenés que decir, tengo 75, a ver qué hago, me pongo a ver telenovelas toda la tarde. No. Tenés que mantenerte activo", enfatizó el especialista, subrayando la importancia de mantener un propósito de vida a cualquier edad.
El envejecimiento es un proceso continuo que se gestiona desde los 30 años. "Hasta los 30 envejecemos muy lentamente, y poco. La pendiente de la caída es mínima, después se va acentuando, pero es desde muy joven, no a los 75", concluyó Estol. Priorizar la salud metabólica y cardiovascular desde la adultez temprana es fundamental para una vejez plena.
Alfredo S. Quiroga