18/06/2026 13:57 - Salud
Ilustración médica de un riñón humano con representación visual de detección temprana, mostrando la importancia del diagnóstico precoz en cáncer renal, con estilo profesional y colores institucionales de salud
El cáncer de riñón tiene una característica particular que lo hace especialmente peligroso: en sus primeras etapas, rara vez produce síntomas. A diferencia de otros tumores que generan señales de alerta desde el comienzo, este tipo de cáncer puede desarrollarse durante meses o incluso años sin provocar molestias.
Por la ubicación de los riñones dentro del abdomen, los tumores pequeños no suelen detectarse durante un examen físico de rutina. Esta combinación de factores explica por qué una gran cantidad de diagnósticos ocurren de manera incidental, es decir, cuando una persona se realiza una ecografía, tomografía o resonancia por otra causa y el estudio revela la presencia del tumor.
En Argentina, el cáncer de riñón es el quinto tumor más frecuente y representó el 3,9% de los diagnósticos de cáncer registrados en 2020. A nivel mundial, es responsable del 3% de las muertes por cáncer, mientras que en el país la mortalidad asociada a esta patología alcanzó el 3,5% durante ese mismo período.
Se estima que podría estar causando más de 2.500 muertes por año y las proyecciones indican que la cifra continuará creciendo durante las próximas décadas.
El 90% de los tumores malignos de riñón se debe al carcinoma de células renales, explicó el Dr. Carlos Silva, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Británico de Buenos Aires. Es un tipo de cáncer con mayor incidencia en hombres, pero también tiene una fuerte presencia según la edad.
"Si bien hay factores de riesgo que no podemos modificar, como la edad, hay otros que debemos tener en cuenta para disminuir el riesgo", señaló el especialista.
Aunque el cáncer renal suele ser silencioso al comienzo, existen síntomas que pueden aparecer cuando el tumor crece o la enfermedad progresa:
Sangre en la orina
Dolor persistente en la zona lumbar
Aparición de un bulto o masa
Fatiga constante
Pérdida del apetito
Descenso de peso sin causa aparente
Fiebre prolongada sin causa infecciosa
Anemia
Los médicos aclaran que ninguno de estos síntomas confirma por sí solo la presencia de un cáncer, pero justifican una consulta médica para determinar su origen.
Los avances científicos han permitido mejorar notablemente el pronóstico de quienes reciben un diagnóstico precoz. Las diferencias en la supervivencia son contundentes:
| Estadio del cáncer | Supervivencia relativa a 5 años |
|---|---|
| Localizado en el riñón | 93% |
| Comprometió tejidos cercanos o ganglios | 75% |
| Metástasis en órganos distantes | 18% |
Actualmente, más del 50% de los pacientes con cáncer renal detectado en estadio temprano logra curarse, según destaca la Dra. Gabriela Bugarin (MN 71.988), directora médica de Oncología.
Cuando el cáncer permanece localizado en el riñón, la cirugía suele ser la principal estrategia terapética. En algunos casos también pueden indicarse técnicas como la ablación, la radioterapia o incluso la vigilancia activa cuando las características del tumor lo permiten.
Si la enfermedad ya se extendió fuera del riñón, las opciones incluyen inmunoterapia, terapias dirigidas y, en situaciones específicas, quimioterapia.
"Se han desarrollado terapias dirigidas a blancos moleculares específicos que regulan la formación de vasos sanguíneos que alimentan al tumor. Otra opción es la inmunoterapia, que empodera la respuesta del sistema inmune del paciente", explicó el Dr. Silva.
Más allá de las consecuencias físicas, el cáncer de riñón también tiene un fuerte impacto emocional. Una encuesta realizada por la Coalición Internacional contra el Cáncer de Riñón (IKCC) reveló que el 85% de los pacientes manifestó haber sufrido afectación emocional tras el diagnóstico.
Entre las preocupaciones más frecuentes aparecieron:
"Es importante escuchar a los pacientes, conocer sus inquietudes y alentarlos a buscar apoyo psicológico cuando sea necesario", concluyó el especialista.
Los especialistas coinciden en que adoptar un estilo de vida saludable puede disminuir significativamente el riesgo:
Fuentes: Rosario3 | El Litoral
Alfredo S. Quiroga