19/06/2026 07:08 - Salud
Corazón humano con representación artística de células sanguíneas mutadas, glóbulos blancos con anomalías genéticas visibles, ambiente médico-futurista con microscopio digital, tonos azules y rojos profesionales
Investigadores del Instituto Cardiovascular de Mount Sinai publicaron en la prestigiosa revista Nature un estudio que analiza datos de casi 91.000 personas y demuestra que dormir bien y realizar ejercicio regular reducen la inflamación y el riesgo cardiovascular a cualquier edad.
El estudio se centró en un fenómeno poco conocido pero crucial: la hematopoyesis clonal, una mutación en los glóbulos blancos que se presenta en el 25% de las personas mayores de 70 años y hasta en el 50% de los mayores de 80 años. Esta mutación favorece la aterosclerosis, el endurecimiento de las arterias que puede derivar en infartos o accidentes cerebrovasculares.
La hematopoyesis clonal es una condición en la que las células sanguíneas derivan de un clon anómalo. Esto significa que una célula madre sanguínea adquiere una mutación genética que le permite multiplicarse de manera descontrolada. Esta condición no es tan conocida como la hipertensión o el colesterol alto, pero tiene un impacto significativo en la salud cardiovascular.
El investigador Cameron McAlpine, uno de los autores del estudio, confirmó que un estilo de vida saludable puede contrarrestar las mutaciones genéticas, lo que representa una esperanza para millones de personas que podrían estar en riesgo sin saberlo.
Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomiendan 7-8 horas de sueño en adultos mayores para mantener una buena salud cardiovascular.
El Dr. Kevin Shah del MemorialCare Heart & Vascular Institute destacó que el ejercicio mantiene la presión arterial, el peso corporal y la sensibilidad a la insulina en niveles óptimos. La recomendación es de 150 minutos semanales de actividad moderada a intensa.
La Asociación Americana del Corazón recomienda una alimentación basada en frutas y verduras, evitar el tabaco, limitar los azúcares, y controlar el colesterol, la presión arterial y la glucosa.
El estudio demuestra que incluso en presencia de factores de riesgo genéticos como la hematopoyesis clonal, adoptar hábitos saludables puede reducir significativamente la inflamación y el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Este descubrimiento representa un avance significativo en la comprensión de las enfermedades cardiovasculares. A diferencia de otros factores de riesgo que siempre se han asociado a la edad, la hematopoyesis clonal es una variable independiente que puede ser mitigada con cambios en el estilo de vida.
La conclusión del estudio es clara: nunca es tarde para adoptar hábitos saludables. Dormir bien, hacer ejercicio y mantener una alimentación equilibrada pueden marcar la diferencia incluso en personas con predisposición genética a sufrir problemas cardiovasculares.
Alfredo S. Quiroga