24/04/2026 22:56 - Salud
Un nuevo estudio científico ha revelado que los alimentos ultraprocesados pueden deteriorar la capacidad de atención, incluso cuando se consumen dentro de una dieta que por lo demás se considera saludable. Este descubrimiento representa un avance significativo en la comprensión de cómo los alimentos procesados afectan no solo la salud física, sino también el rendimiento cognitivo.
Los ultraprocesados son productos industriales formulados principalmente a partir de sustancias derivadas de otros alimentos, con numerosos aditivos cosméticos, colorantes, saborizantes y conservantes. Se caracterizan por:
Ejemplos comunes incluyen: gaseosas, snacks, galletitas, cereales azucarados, fiambres, comidas rápidas congeladas y productos de pastelería industrial.
La investigación señala que el consumo regular de ultraprocesados está asociado con un deterioro en la capacidad de atención sostenida, lo que puede afectar el rendimiento laboral, académico y la calidad de vida en general.
Lo más relevante del hallazgo es que este efecto negativo se produce incluso cuando el resto de la dieta incluye alimentos saludables como frutas, verduras, legumbres y proteínas de calidad. Esto sugiere que los ultraprocesados tienen un impacto independiente y perjudicial específico sobre la función cognitiva.
En Argentina, el consumo de ultraprocesados es significativamente alto. Estudios previos ya habían relacionado estos productos con el aumento de casos de pubertad precoz detectados en el país, especialmente después de la pandemia. Factores como el sedentarismo, el exceso de pantallas y el consumo de ultraprocesados conforman un combo de riesgo para la salud infantil y adolescente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los ultraprocesados representen menos del 15% de la ingesta calórica diaria, mientras que en muchos hogares argentinos este porcentaje supera ampliamente esa cifra.
Este tipo de investigaciones aportan evidencia científica para tomar decisiones más informadas sobre nuestra alimentación. No se trata de eliminar completamente ciertos alimentos, sino de conocer sus efectos y consumirlos con conciencia y moderación. Pequeños cambios en los hábitos alimentarios pueden tener un impacto significativo en la salud cognitiva y el bienestar general.
Fuente: Infobae - Salud y Ciencia
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones