09/07/2026 21:54 - Economia
El martes 7 de julio de 2026, mientras el país entero vibraba con la remontada de la Selección Argentina frente a Egipto por los octavos de final del Mundial, un grupo de 36 operarios de la planta de la empresa Metalfor en la localidad cordobesa de Noetinger vivía un momento muy distinto. La empresa, dedicada a la fabricación de maquinaria agrícola, los había autorizado a retirarse antes para ver el partido, pero horas más tarde recibieron la noticia de su despido por telegrama.
Según relató Santiago Luna, uno de los trabajadores desvinculados, los supervisores habían informado el lunes que la jornada del martes se extendería de 6 a 12 horas y que las tres horas restantes no serían descontadas. Tras retirarse al mediodía, algunos empleados recibieron un mensaje de WhatsApp de una empleada del correo local, pidiéndoles que se acercaran a la sucursal. Al llegar, se encontraron con las cartas documento.
Este drástico medida se da en el marco de una compleja situación económica para la compañía. Días antes, Metalfor había solicitado la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba. Este mecanismo permite renegociar condiciones laborales entre la empresa, el sindicato y el Estado para buscar una salida financiera.
Se estima que la empresa mantiene deudas con 23 entidades bancarias y actualmente opera al 50% de su capacidad instalada. Además, los trabajadores denuncian que se estarían trasladando piezas desde la planta de Noetinger hacia la sede central en Marcos Juárez.
El testimonio de Luna reveló un preocupante atraso en los pagos que se viene gestando desde 2025. Inicialmente, los salarios comenzaron a abonarse en cuotas que se fueron alargando. En los últimos meses previos al despido, la empresa abonaba cuotas de $50.000 ARS a cada operario cada dos o tres días.
Actualmente, los trabajadores denuncian que se les adeuda casi el 60% del mes de mayo, la totalidad de junio y los días trabajados de julio. A esto se suma el presunto incumplimiento de un sistema preventivo de crisis firmado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que impedía avanzar con despidos mientras estuviera vigente.
A diferencia de un episodio similar el año pasado, donde 25 empleados con menor antigüedad fueron despedidos en silencio, esta vez el grupo decidió hacer público su reclamo. Los trabajadores, algunos con más de 20 años de antigüedad, buscan la intervención del Ministro de Trabajo de Córdoba, Omar Sereno, para garantizar el cobro de los salarios adeudados y las indemnizaciones correspondientes, demostrando que la unión y la organización son clave para defender los derechos laborales.
Fuente: Infobae
Alfredo S. Quiroga