14/07/2026 03:25 - Judiciales
El viernes 11 de julio de 2026, en el barrio Aeroclub de Campo Grande, Misiones, ocurrió un episodio que conmocionó a la comunidad, pero que gracias a la rápida acción de una familia terminó sin mayores consecuencias físicas para la víctima. Una niña de 7 años fue interceptada por un adolescente de 17 años mientras caminaba hacia el kiosco de su abuela, ubicado a una cuadra de su casa.
Según relató la madre de la menor, Micaela G., en diálogo con medios locales, era la primera vez que la pequeña, identificada por sus iniciales como D., salía sola. Siempre van entre dos o los cuatro juntos a la casa de mi mamá, que tiene un kiosco. El viernes iban a buscar unas masitas. Mandé a la más grande con ella, pero se quedó y se fue la otra sola, explicó la mujer.
Las cámaras de seguridad registraron el momento en que el adolescente interceptó a la niña. Después de saludarla y acompañarla unos metros, se lo ve regresar con la menor en brazos e ingresar a un terreno con malezas, donde comenzó un forcejeo.
El atacante amenazó a la niña con un cuchillo y le tapó la boca, advirtiéndole que si gritaba la iba a lastimar. Sin embargo, D. luchó en todo momento y logró gritar lo más fuerte que pudo para pedir auxilio. Ella vio el cuchillo y el tipo le dijo que si gritaba la iba a hincar. Aparte, le tapaba la boca, pero igual no quedó quieta, destacó con orgullo su madre.
Micaela escuchó un grito ahogado y de inmediato alertó a su esposo. En un principio, pensaron que unos perros merodeadores habían asustado a la niña, pero al escuchar un segundo grito, el padre salió corriendo hacia los pastizales. Su llegada fue determinante: el atacante, al notar su presencia, soltó a la menor y escapó.
El adolescente fue detenido horas después gracias a la denuncia del padre y a la difusión de las imágenes de seguridad. Quedó a disposición de la Justicia y fue trasladado al Centro Modelo de Asistencia y Seguimiento de Niños, Niñas y Adolescentes (Cemoas) de Oberá. El caso fue caratulado como abuso sexual simple gravemente ultrajante agravado por el uso de arma por el Juzgado Correccional y de Menores de Oberá.
Aunque el episodio dejó secuelas emocionales en la pequeña, la familia se mantiene unida para superarlo. No quiere salir de la casa y se desespera si el papá está lejos, relató Micaela, quien destaca el acompañamiento constante. Con el inicio de las vacaciones de invierno en Misiones este lunes, la familia encontró un respiro para ayudar a D. a transitar la situación en la seguridad de su hogar.
Fuentes: Infobae, TN, El Territorio
Alfredo S. Quiroga