Especialistas advierten que cafés cremosos, refrescos azucarados, jugos de frutas y alcohol pueden aumentar el colesterol LDL y los triglicéridos. Conoce las alternativas recomendadas por cardiólogos y nutricionistas para proteger tu salud cardiovascular sin renunciar al placer de beber algo rico.
El impacto oculto de las bebidas en la salud cardiovascular
Aunque la atención suele centrarse en los alimentos sólidos, lo que bebemos a diario puede tener un impacto igual o más relevante en nuestros niveles de colesterol. Según especialistas consultados por
The Telegraph, las elecciones que hacemos en cafeterías y supermercados influyen directamente en nuestra salud cardiovascular.
En el Reino Unido,
casi la mitad de los adultos presenta niveles elevados de colesterol, una cifra alarmante que ha despertado preocupación entre los expertos. El cardiólogo
Mohssen Chabok fue claro al respecto:
"Las bebidas funcionan exactamente igual que la comida", advirtiendo sobre los riesgos de consumir frecuentemente cafés cremosos y jugos azucarados.
¿Qué es el colesterol y por qué importa?
Antes de profundizar, es importante entender algunos conceptos clave:
Colesterol LDL ("malo"): Es una lipoproteína que transporta colesterol desde el hígado hacia las células. Cuando hay exceso, se deposita en las paredes arteriales, formando placas que estrechan los vasos sanguíneos y aumentan el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
Colesterol HDL ("bueno"): Actúa como una "escoba", recogiendo el colesterol excedente y llevándolo de vuelta al hígado para su eliminación.
Triglicéridos: Son el tipo más común de grasa en el cuerpo. Niveles elevados, combinados con colesterol LDL alto, incrementan significativamente el riesgo cardiovascular.
Las bebidas más riesgosas para tu colesterol
1. Cafés cremosos, frappés y mochas
Estas populares bebidas suelen contener
grandes cantidades de crema, leche entera y azúcar. Según Dell Stanford, nutricionista de la British Heart Foundation,
"estas bebidas aportan calorías extra, grasas saturadas y azúcar añadido sin fibra", lo que las asemeja más a un postre que a una bebida.
Algunos productos embotellados
superan el contenido de azúcar de una lata de refresco tradicional. El problema es doble: por un lado, las grasas saturadas elevan directamente el colesterol LDL; por otro, el azúcar excesiva puede reducir el HDL y aumentar los triglicéridos.
2. Café sin filtrar (prensa francesa)
Un dato sorprendente: el café sin filtrar contiene
cafestol, un compuesto que puede incrementar el colesterol más que el café filtrado. Esto no significa que debas renunciar a tu café matutino, pero si tienes problemas de colesterol, el café filtrado es la mejor opción.
3. Refrescos azucarados
Una sola lata de cola puede contener
hasta 10 cucharaditas de azúcar. El consumo regular contribuye al sobrepeso, diabetes tipo 2, hígado graso y desequilibrios en el colesterol.
El Dr. Chabok destacó que estas bebidas son relevantes tanto para el colesterol como para el control de la glucosa en sangre.
¿Y las bebidas sin azúcar?
Tampoco están exentas de riesgos. Un estudio del
British Medical Journal vinculó el consumo frecuente de edulcorantes artificiales con mayor riesgo de enfermedades cardíacas y circulatorias, además de posibles alteraciones en la regulación del azúcar en sangre.
4. Jugos de frutas
Aunque tienen reputación saludable, los jugos contienen
altas cantidades de azúcares libres. Stanford lo explicÓ de manera contundente:
"Si exprimes una naranja para hacer jugo, el azúcar sale de las células y básicamente se obtiene agua azucarada con vitamina C y sabor a naranja".
Los jugos provocan picos de glucosa y estimulan la producción hepática de colesterol LDL, perdiendo la fibra que ayuda a regular la absorción de azúcares.
5. Chocolate caliente comercial
Generalmente contiene
azúcar, lácteos enteros y grasas saturadas. Los productos más económicos tienden a incluir grasas lácteas y aceites añadidos, incrementando el riesgo cardiovascular.
6. Bebidas alcohólicas
Todas las variedades pueden aumentar el colesterol LDL y los triglicéridos, además de favorecer la hipertensión y el aumento de peso. Las directrices europeas recomiendan
menos de 10 gramos de alcohol al día (equivalente a una unidad).
El Dr. Chabok fue directo:
"La mejor opción es no beber alcohol". Aunque reconoció que el vino tinto, consumido con mucha moderación, puede elevar ligeramente el HDL gracias a sus polifenoles antioxidantes.
Alternativas saludables recomendadas por expertos
Café filtrado con leche semidescremada o descremada
La opción más recomendada para los amantes del café. Permite disfrutar del sabor sin el exceso de grasas saturadas.
Kombucha
Esta bebida fermentada contiene
probióticos y polifenoles, compuestos asociados a la reducción del LDL. Aunque incluye algo de azúcar, su contenido suele ser inferior al de los refrescos convencionales.
Batidos con frutas y verduras enteras
A diferencia de los jugos, los batidos elaborados con ingredientes enteros y enriquecidos con
avena, frutos secos o semillas aportan fibra soluble, que ayuda a eliminar el colesterol a través del intestino.
Stanford recomendó limitar la cantidad diaria y priorizar siempre el consumo de frutas enteras.
Chocolate preparado con leche descremada y sin azúcar
Una forma de disfrutar de esta bebida sin comprometer la salud cardiovascular.
El potencial de los esteroles vegetales
Las bebidas de yogur que contienen
esteroles y estanoles vegetales pueden reducir el colesterol hasta en un
10%, según datos reunidos por los expertos.
Sin embargo, Chabok y Stanford advirtieron sobre tres puntos importantes:
- Son productos costosos
- Requieren consumo diario para mantener el efecto
- No deben reemplazar los medicamentos recetados
Estos compuestos también se encuentran naturalmente en la
dieta mediterránea, especialmente en aceites vegetales, frutos secos, semillas, legumbres y verduras.
Conclusión: pequeños cambios, grandes resultados
La British Heart Foundation enfatiza que
reducir la ingesta de grasas saturadas sigue siendo la principal recomendación para controlar el colesterol. La mayoría de los adultos supera la cantidad diaria recomendada de este tipo de grasas.
La buena noticia es que no se trata de eliminar por completo las bebidas que disfrutamos, sino de hacer elecciones más conscientes y optar por alternativas más saludables. Tu corazón te lo agradecerá.
Fuente: Infobae (basado en información de The Telegraph)