Un estudio publicado en octubre de 2025 en el European Journal of Nutrition revela que seguir la dieta nórdica reduce significativamente el riesgo de muerte prematura, enfermedades cardiovasculares y cáncer. Expertos explican por qué este patrón alimenticio, creado en 2004, es tan beneficioso para la salud y la longevidad.
¿Qué es la dieta nórdica y por qué está ganando popularidad?
Mientras la
dieta mediterránea lleva décadas recibiendo elogios internacionales, un patrón alimenticio proveniente de los países escandinavos está demostrando ser igualmente poderoso para la salud. La
dieta nórdica, creada en
2004 por un grupo de nutricionistas, científicos y chefs de Dinamarca, Islandia, Noruega, Finlandia y Suecia, se basa en alimentos locales y de temporada con un fuerte énfasis en la salud, el sabor y la sostenibilidad.
Según explica
Dawn Jackson Blatner, dietista certificada y autora de
The Superfood Swap: "La dieta nórdica se parece mucho a la mediterránea, pero incluye alimentos que crecen en climas fríos".
Evidencia científica: los números que impresionan
Un estudio publicado en
octubre de 2025 en el
European Journal of Nutrition analizó 47 estudios sobre los resultados de salud asociados a seguir la dieta nórdica. Los resultados fueron contundentes:
| Beneficio | Reducción del riesgo |
| Muerte prematura | 22% menos |
| Muerte por enfermedades cardiovasculares | 16% menos |
| Muerte por cáncer | 14% menos |
Además, investigaciones previas refuerzan estos hallazgos:
- Estudio de 2017: Personas de mediana edad en Dinamarca que seguían la dieta nórdica tenían un riesgo significativamente menor de sufrir un ataque cardíaco después de 13,5 años de seguimiento.
- Estudio de 2024: Quienes seguían estrictamente la dieta nórdica tenían un 58% menos de probabilidad de desarrollar hígado graso no alcohólico.
¿Qué alimentos componen la dieta nórdica?
El patrón alimenticio nórdico es fundamentalmente plant-based, con los siguientes grupos de alimentos:
Alimentos principales:
- Frutas: especialmente arándanos azules, frambuesas y arándanos rojos
- Vegetales de raíz: remolachas, papas y nabos
- Vegetales crucíferos: coles, repollo, coliflor
- Cereales integrales: centeno, cebada y avena
- Pescados grasos: salmón, arenque, sardinas y caballa
- Legumbres: lentejas, porotos y arvejas
- Frutos secos y semillas
Condimentos y grasas saludables:
- Hierbas como perejil, eneldo, mostaza, rábano picante, vinagre y cebollín
- Aceites saludables, especialmente aceite de canola
Alimentos consumidos con moderación:
- Productos lácteos bajos en grasa como skyr y kéfir
- Huevos
- Carne de bisonte, ciervo o reno
"Ningún alimento está 'prohibido'", explican los expertos. Es más una forma flexible de comer que una dieta estructurada estricta.
El secreto está en la combinación
David Katz, especialista en medicina preventiva y coautor de How to Eat, explica que "la inflamación está en la base de todas las enfermedades crónicas", y la dieta nórdica combate precisamente esto.
Según Laura Chiavaroli, nutricionista de la University of Toronto (Canadá): "Los componentes de la dieta nórdica, sobre todo frutas y verduras, son fuentes ricas en antioxidantes". Los cereales, verduras y legumbres aportan fibra, ayudando a mantener una flora intestinal saludable.
Andrea Glenn, dietista certificada y docente en la New York University (EE.UU.), destaca que el índice glucémico de los cereales integrales es bajo, lo que contribuye a regular el azúcar en sangre.
Beneficios más allá de la longevidad
La investigación también ha demostrado que la dieta nórdica puede:
- Mejorar la calidad del sueño
- Reducir el riesgo de diabetes tipo 2
- Disminuir el colesterol LDL (malo)
- Reducir el riesgo de accidente cerebrovascular
- Mejorar el rendimiento físico en mujeres mayores
- Equilibrar niveles hormonales (insulina, cortisol, adrenalina, grelina y leptina)
Cómo adaptar la dieta nórdica a tu vida
Joan Salge Blake, dietista y profesora de nutrición en la Boston University (EE.UU.), enfatiza que para experimentar los beneficios es importante seguir la dieta en su totalidad: "Probablemente es la combinación de los distintos alimentos la que ejerce un efecto antiinflamatorio y reduce el riesgo de muerte prematura".
Sin embargo, la dieta es adaptable. Glenn sugiere algunas alternativas prácticas:
- Si el pescado fresco es costoso, se puede optar por la versión congelada
- Si no hay pan de centeno tradicional, se puede elegir otro pan integral
- Lo más importante es consumir la menor cantidad posible de alimentos procesados
Conclusión
La dieta nórdica no es una moda pasajera. Como señala Katz: "Comparte mucho con otras dietas que promueven la salud: se centra en alimentos reales, principalmente vegetales. Es una variación de este enfoque, cuyos beneficios se traducen en vitalidad y mayor longevidad".
Con evidencia científica sólida y un enfoque flexible y sostenible, la dieta nórdica se presenta como una alternativa real para quienes buscan mejorar su salud a largo plazo.
Fuente: Men's Health España