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20/02/2026 12:32 • Salud
El auge de medicamentos como Ozempic y Mounjaro ha generado un cambio de paradigma en el abordaje de la obesidad, pero los especialistas advierten que no deben banalizarse ni usarse con fines estéticos.
La Dra. Magalí Sánchez, médica clínica, especialista en Obesidad, docente de la Facultad de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Juan Agustín Maza y presidenta del Capítulo Cuyo de la Sociedad Argentina de Nutrición, explica que estos medicamentos forman parte de una nueva clase terapéutica:
Actúan sobre la hormona GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1), que se libera naturalmente en el intestino después de comer. Esta hormona envía señales de saciedad al cerebro y ayuda a regular la glucosa en sangre.
Las más recientes, combinan la acción sobre GLP-1 y GIP (polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa), potenciando las señales de saciedad y el control metabólico.
La industria farmacéutica desarrolló moléculas sintéticas que reproducen estos efectos naturales pero con una acción mucho más prolongada. Según la especialista:
"Estos fármacos permiten reducir el apetito, aumentar la sensación de saciedad, enlentecer el vaciamiento gástrico y mejorar el control metabólico, lo que se traduce en descensos de peso clínicamente significativos y beneficios cardiometabólicos, siempre que se utilicen con indicación médica adecuada".
Importante: "Pertenecen a la misma familia terapéutica, pero no son fármacos equivalentes. La indicación debe ser individualizada y evaluada caso por caso", aclara la Dra. Sánchez.
Nota: "La diferencia no está solo en el nombre comercial, sino en la dosis, la indicación y el objetivo terapéutico, que deben definirse en una evaluación médica", remarca la especialista.
Estos medicamentos no son de uso estético y su prescripción debe realizarla siempre un profesional de la salud. Están indicados para:
Generalmente transitorios y manejables con seguimiento médico adecuado.
Advertencia: "La suspensión sin planificación suele asociarse a la recuperación del peso perdido", alerta la Dra. Sánchez.
El acceso a estos medicamentos a través de obras sociales y prepagas es variable en Argentina:
"La obesidad no es una falta de voluntad, sino una enfermedad crónica, compleja y tratable", concluye la Dra. Sánchez.
Los avances farmacológicos representan un cambio de paradigma, pero su verdadero impacto se logra cuando se integran a un enfoque integral, centrado en la persona y basado en evidencia científica, tal como recomiendan las principales organizaciones científicas y la Organización Mundial de la Salud.
Fuente: Minuto Fueguino | Viernes 20 de Febrero de 2025