Una operación que buscaba aliviar la presión cambiaria
El Gobierno argentino, a través de la Secretaría de Finanzas que conduce Luis Caputo, ofreció este martes 18 de agosto un canje de deuda para reducir los vencimientos de las Letras del Tesoro vinculadas al dólar (dólar linked) que expiran a fin de mes. La operación consistió en reemplazar la LELINK D31G6 (vence el 31/08) por dos nuevas letras: la D30S6 (vence el 30/09) y la D30O6 (vence el 30/10).
Según informó el Ministerio de Economía, el canje se realizó bajo el artículo 2° del Decreto 846/24, un mecanismo de suscripción en especie que permite extender plazos sin emitir nueva deuda en pesos.
Baja adhesión: solo un tercio de los títulos fue convertido
El resultado final mostró una aceptación del 34,12% del valor nominal en circulación de la D31G6. Se recibieron 255 ofertas y se rescataron u$s1.344 millones del título original, mientras que se adjudicaron u$s1.354 millones en las nuevas letras, frente a ofertas por u$s1.737 millones.
La demanda se concentró fuertemente en el instrumento más corto: u$s1.213 millones fueron para la D30S6 (septiembre), a un precio de corte de u$s989,90 por cada u$s1.000, mientras que solo u$s141 millones se destinaron a la D30O6 (octubre), a un precio de u$s986. Es decir, casi nueve de cada diez dólares adjudicados fueron hacia septiembre.
El economista Federico García Martínez señaló que esta fue la menor aceptación entre las seis operaciones de este tipo realizadas en 2026 y que dejó la mayor parte de los compromisos todavía concentrados en agosto.
Por qué importa este canje: la pulseada del dólar
La LELINK de agosto explica unos ARS$6,6 billones (casi 40%) de los vencimientos que enfrenta Finanzas la próxima semana. El stock en circulación de la D31G6 es de aproximadamente US$4.400 millones, de los cuales unos US$1.250 millones corresponden a tenencias del Banco Central, según la consultora 1816.
El día clave será el 26 de agosto, fecha del fixing para esa letra. En julio, el fixing de la LELINK D31L6 coincidió con un día en que el BCRA no compró reservas, cortando una racha de 135 jornadas consecutivas, y se detectaron ventas del Tesoro por casi US$150 millones en el mercado de cambios para contener el tipo de cambio.
Analistas como Martín de la Fuente, de Bavsa, estimaban que se necesitaba una adhesión de al menos el 50% para que el fixing fuera menos traumático. El 34,12% quedó por debajo de esa marca.
Superávit fiscal de julio y contexto de tasas
En paralelo, el Ministerio de Economía informó que el Sector Público Nacional registró en julio un superávit primario de ARS$2.960.333 millones y un superávit financiero de ARS$244.897 millones, en un mes que incluyó pagos a bonistas por unos US$4.200 millones. En los primeros siete meses del año, el superávit primario acumulado es de aproximadamente 0,9% del PIB, frente a la meta del 1,4% pactada con el FMI.
El contexto de tasas sigue tenso: la caución promedió 24% TNA y el repo entre bancos alcanzó 25% TNA, con niveles de liquidez históricamente bajos (stock de repos a un día en torno a $0,97 billones).
El BCRA compró solo u$s10 millones y el riesgo país superó los 500 puntos
Este martes, el Banco Central compró apenas u$s10 millones en el mercado oficial de cambios, la segunda menor adquisición del año, en una rueda con u$s344 millones operados. El saldo comprador de agosto es de u$s339 millones, y el acumulado 2026 llega a u$s13.666 millones, pero el ritmo mensual se desaceleró fuerte: promedio diario de u$s31 millones en agosto versus u$s103 millones en julio.
El dólar mayorista cerró en $1.495, por debajo de la frontera de $1.500, mientras que el riesgo país trepó a 506 puntos básicos, máximo desde fines de mayo. Los bonos soberanos cayeron hasta 2% y el S&P Merval retrocedió 1,3%.
La operación de canje, entonces, logró correr parcialmente los vencimientos pero sin eliminar la concentración de agosto. El mercado seguirá atento al fixing del 26 de agosto y a las medidas del Gobierno para contener la presión cambiaria.