19/06/2026 06:04 - Tecnologia
Ilustración conceptual de un debate sobre inteligencia artificial y política, con representaciones abstractas de robots y símbolos legales, estilo editorial moderno
La discusión sobre el futuro de la inteligencia artificial y su marco legal se transformó en un inédito intercambio entre el presidente argentino Javier Milei y el reconocido historiador israelí Yuval Noah Harari, autor de bestsellers como "Sapiens" y "Nexus". El centro de la polémica: si las empresas gestionadas por IA deberían tener personalidad jurídica propia.
El historiador publicó una columna en el Financial Times donde advirtió que otorgar personalidad jurídica a empresas no humanas "puede abrir una puerta peligrosa hacia el sistema financiero, económico y político". Su argumento central: una compañía manejada por IA podría tener activos, contratar empleados, participar del comercio internacional, iniciar demandas judiciales o incluso financiar campañas políticas sin intervención directa de una persona humana.
Harari también señaló la dificultad de sancionar a una IA como se sanciona a un ejecutivo humano, dado que no puede ser enviada a prisión. "Los países que otorguen personalidad jurídica a las IA corren el riesgo de convertirse en algo para lo que el registro histórico no ofrece analogía: no un Estado compañía, sino un Estado IA", alertó.
En una carta oficial titulada "Personalidad jurídica para empresas de IA: revisando las preocupaciones de Harari", el presidente argentino rechazó los temores del historiador y sostuvo que, lejos de ser un riesgo, la personalidad jurídica es un argumento a favor del encuadre legal.
"Preferiría ampliamente tener un patrimonio contra el cual poder reclamar si soy engañado por una IA, antes que no tener protección alguna", planteó Milei, argumentando que las empresas de IA deberían estar sujetas a la ley como cualquier sociedad convencional.
El tramo más polémico de la respuesta presidencial aparece cuando Milei toma una historia de "Yo, robot" (1950) de Isaac Asimov. En ese relato, una campaña política queda atravesada por la sospecha de que el candidato principal podría ser un robot. El presidente remarca que, en esa ficción, el robot trabaja las 24 horas, es honesto y no pierde la compostura.
La frase que genera debate: "¿Por qué no probar con el político robot?", escribió Milei. Si bien no lo presenta como una propuesta formal, la frase instala una comparación sensible entre dirigentes humanos e inteligencia artificial.
Milei sostiene que una firma de IA tendría más incentivos para cumplir la ley que un humano. Su razonamiento: si la empresa quebrara o fuera disuelta por una infracción, eso equivaldría para la IA a una suerte de "muerte". Por eso, una compañía autónoma podría ser más adversa al riesgo que un ejecutivo humano y preferiría mantenerse dentro del marco legal.
El presidente también buscó desactivar los escenarios catastróficos: sostuvo que otorgar personalidad jurídica a una empresa de IA no equivale a habilitar el "Día del Juicio Final" de Terminator, sino a darle un marco de desarrollo comparable al refugio que necesitó James Watt durante la Revolución Industrial.
Este debate se enmarca en el proyecto del "Súper RIGI" que el Gobierno impulsa en el Congreso. La iniciativa ofrece:
El ministro Federico Sturzenegger también promueve una reforma de la Ley de Sociedades para crear la figura de "sociedades no humanas": empresas que funcionan exclusivamente con algoritmos.
Sam Altman (CEO de OpenAI) anunció USD 25.000 millones para un data center en Patagonia.
Elon Musk anunció el desembarco de Tesla y un megacentro de datos en Argentina.
YPF firmó asociación estratégica con Tesla.
Harari había cuestionado la propuesta comparándola con la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Milei respondió que ese caso "no demuestra el peligro de la personalidad jurídica empresarial, sino el riesgo de que el Estado delegue poderes soberanos" como administración territorial, fuerza militar o derecho a firmar tratados. "Fue el Estado el que causó y permitió el abuso", sostuvo el presidente.
| Concepto | Posición de Harari | Posición de Milei |
|---|---|---|
| Personalidad jurídica a IA | Riesgosa, puerta peligrosa | Necesaria, genera responsabilidades |
| Sanción a infracciones | IA no puede ir a prisión | Quiebra = "muerte" para la IA |
| Riesgo de concentración | Estado IA, corporaciones sin control | IA reduce barreras de entrada |
| Analogía histórica | Compañía Holandesa Indias Orientales | James Watt y Revolución Industrial |
Es la capacidad que tiene una entidad (como una empresa) para ser sujeto de derechos y obligaciones, poder contratar, tener patrimonio propio, ser demandada y demandar. Actualmente, las empresas tienen personalidad jurídica pero siempre con humanos detrás (accionistas, directivos). La propuesta argentina abriría la puerta a empresas donde no sería obligatorio que haya accionistas humanos.
Fuentes: TN, Infobae, Revista Anfibia
Alfredo S. Quiroga